"Tenía entre mis manos una imagen de gran valor devocional"

Javier Rosales nos cuenta sobre su nuevo nombramiento como vestidor de Nuestra Señora del Carmen del Parque de España.


Asumes un nuevo nombramiento, el de vestidor de Nuestra Señora del Carmen. ¿Cómo surgió?

Todo surge como consecuencia de las dificultades de desplazamiento del anterior vestidor y ante la necesidad de encontrar una persona que estuviera disponible en cualquier momento para poder cambiar a la imagen. Desde la Junta Parroquial se vio oportuno que fuese yo, dada mi vinculación con ésta, y por el amor y la devoción que profeso hacia esta preciosa y portentosa talla de Luis Álvarez Duarte, que este 2016 ha cumplido 45 años de su hechura.

 

¿Qué sensación tuviste cuando vestiste por primera vez a la Virgen?

A decir verdad, se mezclaron muchos sentimientos a la vez. Por un lado, la de la responsabilidad, ya que tenía entre mis manos una imagen de un gran valor devocional, y se había confiado en mi para poder conseguir la impronta que los fieles y devotos en general esperan de esta imagen; por otro lado, la ilusión de poder realizar una labor que tantas veces he visto hacer y que nunca pensaría que haría. No hay palabras de agradecimiento para poder expresar este gran honor que se me ha brindado de tener tan cerca a nuestra Madre y poder ataviarla. 

 

Cuando la vestiste, ¿tomaste como referente a algún vestidor?

Simplemente intenté plasmar lo que muchas veces he visto hacer a otros vestidores. No es tarea fácil vestir una imagen mariana, por lo que precisaré de más tiempo para acostumbrarme a ello. En este sentido, seguiré observando los cambios de otras imágenes y estaré encantado de recibir consejos que me permitan adaptarme a los nuevos tiempos.

 

¿Cómo crees que ha sido la reacción de la gente tras verla ataviada por ti?

Creo que ha sido buena, por lo menos por los comentarios que me han llegado tanto de los feligreses del Carmen como del propio párroco, los cuales me han trasladado sus felicitaciones. De todas formas, reitero que estamos en el comienzo de una nueva etapa a la que me tendré que ir acostumbrando, y de la que tendré que ir aprendiendo hasta perfeccionar las distintas técnicas existentes, y dar con la impronta que deseo para Ella. De todas formas, en gustos no hay nada escrito y no siempre tiene por qué gustar a todo el mundo. 

 

¿Qué es lo que, de ahora en adelante, piensas que te puede resultar más complicado a la hora de vestirla?

Concretamente tendré que acostumbrarme a trabajar bien los rostrillos, buscando formas nuevas que se adapten al tamaño académico de la imagen y concretamente de su rostro, además de perfeccionar las labores de colocación de los tocados y mantillas. Hay que recordar que la impronta de la Virgen del Carmen dio un giro importante cuando se decidió hace ya varios años, vestir a la imagen con el manto sobre los hombros, por lo que habrá que ir también contando con ello. No debemos olvidar tampoco que, salvo tiempos litúrgicos muy concretos, la advocación del Carmen destaca siempre por su hábito carmelita, por lo que los cánones son muy limitados. De corazón, quiero que sepáis que pondré todo mi empeño en hacerlo lo mejor que sé, para mayor gloria de Dios y de la Santísima Virgen, Titular de nuestra Parroquia.

Entrevista: Javier Sedeño Ríos


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