Tiempo de tallas


Cuando el párroco de Los Boliches preguntaba a los ponentes de la mesa redonda del Cautivo acerca del sentido de llevar un trono, las contestaciones fueron diversas, pero bien andaron al mismo son. Sin embargo, el asunto puede sustentar multitud de opiniones.

 

Es tiempo de tallajes, de entrega de túnicas y velas, de reparto de enseres y de puestos bajo el varal. Pero también es tiempo de conversión, de reflexión y de rezo. La cultura folclórica adelanta a la religiosidad popular. De ahí que bajo varales y capirotes haya quienes no comprendan qué están llevando, quienes no saben a qué imagen acompañan, o lo que verdaderamente representa la Semana Santa.

 

Y bien, aunque este resumido resumen sería un perfecto plan de debate, aunque el pulso lo gane el folclore, todavía hay quien conoce la verdadera definición de los términos "cofrade" y "devoción", y a partir de ahí lo que supone ser "nazareno" y "hombre de trono".

 

Que no quede mal entendido, pues quien con su más personal y bondadosa intención, ya sea por costumbre o por fervor, porta cada año a una imagen, atisba el discurrir de una procesión o siente la cera sobre su guante, está asumiendo una catequesis, de la que nadie le negará su participación.

Escribir comentario

Comentarios: 0