El pregón sincero de Antonio Blanco

Antonio Blanco ha pronunciado un pregón sincero y agradable, prolongado hasta las 22:27h, aunque no de excesiva duración.


Ya podemos ir diciendo adiós a la Cuaresma, aunque quede una semana. Pero lo cierto es que, cuando el pregón es pronunciado, los días consiguiente se convierten en una pre-Semana Santa de aspaviento que incrementará sus dotes a partir del Domingo de Ramos.

 

En la penumbra del escenario del pregón oficial, el presbiterio de la iglesia de la patrona, Antonio Blanco Santiago ha dado vida a un pregón desde la sinceridad y sin más protagonismo dado que a la semana pasionista fuengiroleña. Un recorrido bajo el varal del trono de la pasión y muerte de Jesucristo entrando en Jerusalén, cautivo y maniatado, atado a la columna, nazareno que mece sus pisadas hacia el momento de su crucifixión. De la caridad a la expiración, y de ahí a la resurrección. Así, arrimando el hombro en un recorrido por las imágenes de la Semana Santa fuengiroleña, Blanco configuró un pregón dando un papel relevante al hombre de trono.

 

La apertura del acto se dio con la actuación musical de la banda municipal, que interpretó marchas como Hosanna in Excelsis o Fuengirola te corona. Rosa María Loza fue la encargada de conducir el acto, dando paso a la pregonera de 2016, Lidia Vega, que presentó al pregonero de este año. Testigo que cedió la Hermana Mayor del Carmen, bolichera, al Hermano Mayor del Cautivo, bolichero. Si bien, sus inicios como cristiano sucediron en la parroquia de El Boquetillo, como bien mencionó.

 

Sin duda, para el momentazo de la noche no hubo que esperar mucho rato. Comenzando su pregón, Antonio Blanco hizo referencia a un pasaje bíblico en la que Jesús curó a un sordo. Las emociones brotaron en lágrimas del pregonero. Venía a referirse a aquellas personas que poseen alguna diversidad funcional, con lo que quiso dar un tirón de oreja las personas que no tratan bien a aquellos que tienen alguna discapacidad. Además, cuestionó cómo una persona ciega o sorda vive la Semana Santa, pues también ellos tienen derecho a vivir esta semana grande. La cuestión también fue dirigida a las hermandades, las cuales podrían moverse más para que aquellas personas que tienen este tipo de limitaciones puedan vivir al igual que los demás la Semana Santa.

 

El "he dicho" resonó a las 22:27h, aunque el pregón no gozó de una excesiva duración. Tras la entrega de un cuadro conmemorativo a Antonio como pregonero número treinta y cuatro de la Semana Santa de Fuengirola, el acto fue cerrado por el Párroco del Rosario, don Carlos Acosta, que culminó con una oración ante los asistentes, entre los que se encontraban representaciones de todas las cofradías y hermandades, además de la representación del ayuntamiento.

Informa: Javier Sedeño Ríos

Fuente: Dolores Ruiz González

Antonio Ramírez Escalona

José Ignacio Postigo Íñigo


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