Jueves Santo: irrumpe un calor sofocante

Bajas por el calor en Pasión, estreno en la calle de Esperanza Nuestra y celebración discreta del cincuenta aniversario de la Hermandad de Los Comerciantes.


Algunas bajas se hicieron presentes en la salida de la Hermandad de Pasión el pasado Jueves Santo. Era el resultado de una sofocante tarde de calor, prolongado incluso hasta pasada la medianoche. La inestabilidad primaveral se daba cita en el cuarto día de procesiones en Fuengirola, que si bien no ocasionó lluvias en ninguna de las jornadas, el bochorno se prolongó hasta el final de semana. Fusionada, en cambio, no percibió altercados por culpa del calor.

 

Ambas cofradías, minutos después de las 20:30h, pusieron a sus respectivos cortejos procesionales en la calle. El primero de los tronos en salir y, además, en hacer estación de penitencia frente a la iglesia de la patrona, fue el del Cristo de la Columna. Tras el Señor, las notas musicales partían de los instrumentos de la Agrupación Musical de la Santa Cruz de Osuna, cuyos músicos pisaban por vez primera nuestra ciudad. La Virgen de la Amargura, que por tercer año marchaba en su nuevo trono procesional, de Orfebrería Montenegro, cerraba una procesión con la que, discretamente, se celebraba el cincuenta aniversario de la fundación de la Hermandad de los Comerciantes, origen del Jueves Santo fusionado, que en el presente año acarreó un buen número de participantes de joven edad entre sus varales y filas de nazarenos, de las cuales se estrenaban cincuenta túnicas. La chiquillería también marchó en abundancia a la cabeza de procesión.

 

En torno a las 00:35h la Amargura se encontraba de vuelta por la plaza de la Constitución, para enfilar la calle Emancipación hacia el encierro en su casa hermandad. Fusionada degustó, una vez más, el encuentro entre el Señor Atado a la Columna y su Madre, acompañado de saetas, petaladas y una Plaza Braile totalmente abarrotada. 

 

Con la cofradía del centro ya recogida, la Sacramental de Pasión enfilaba una calle Córdoba alfombrada de romero, como también lo estuvo la Plaza de la Constitución, al paso de María Santísima de la Esperanza. La bendita imagen mariana perseguía los pasos del Nazareno de Eslava, portentoso en su andar, perfeccionado año tras año. Un nutrido cuerpo de nazarenos y mantillas desfiló en la nómina de la hermandad de El Boquetillo, que cerró la jornada a las 1:17h.

 

El señor de Pasión recorrió Fuengirola sobre un monte de claveles (al igual que lo hizo el Cristo de la Columna) acompañado de la Agrupación de los Remedios. La Reina de El Boquetillo protagonizó la melodía de la jornada con el estreno en la calle de Esperanza Nuestra, la composición de José Ramón Iglesias que ha dedicado a la Virgen en el décimo año, contando los Jueves Santo lluviosos, en el que la Lira Urgavonense acompaña al trono de la Santísima Virgen. Mismamente, tal y como ocurrió el día anterior en el Cautivo y minutos antes en Fusionada, la oración echa saeta resonó a la llegada de los titulares pasionistas a su casa de hermandad, momento donde parece estar fijándose un nuevo hueco este tipo de cante típico de nuestra Semana Santa.

Informa: Javier Sedeño Ríos


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