Cuando la Virgen sale, nada más importa. La magia del Rosario

La Patrona de Fuengirola paseó por el centro de la ciudad durante algo más de dos horas. Con la Misa Flamenca arrancó la mágica jornada de otro 7 de octubre.


Cuando la Virgen sale, nada más importa. Nada más importa porque ella es el centro de atención que canaliza nuestros problemas, nuestras preocupaciones, y por unas horas cautiva todos nuestros sentidos, siendo ella la que con todo puede. 

 

La mañana del 7 de octubre es totalmente mágica. Habrá quien no lo entienda. Habrá quien solo piense en jolgorio, en ver pasar la procesión un instante y marcha de fiesta. Pero la fiesta grande ronda en ella, la Madre de Dios del Rosario, que evangeliza y cura todos los males a través de su mirada. Es poderosa, y con ella la riqueza se convierte en verdadero sentimiento, porque es lo más grande que tiene toda Fuengirola. Tras la noche del seis al siete, aquella en que los nervios no dejan dormir, el amanecer ansía la llegada del momento en el que la Virgen, dispuesta, deja que los rayos del sol la saluden.

 

Daban las 10:00h. La patrona sale tras los momentos de intimidad en el interior de su templo. Un Rosario de amor se cuela noblemente en la plaza de la Constitución, y la melodía llama al llanto de emoción. El Coro de la Hermandad del Rocío también proporciona magia al instante efímero de la salida, y embelesa con sus notas de oración.

 

El trono ya está en la calle, y casi un centenar de portadores tienen que posar a la Virgen en su bendita ubicación. Pero la maniobra se hace complicada, y los varales, alargados casi en su totalidad, la complican al hacer el giro. Nada que no pueda arreglar Francisco Ruiz, estrenándose como mayordomo, y al que acompañan Alfonso Gómez, y a la cola Pepe Corrales.

 

Primera parada, el trono baja, la Virgen preside el corazón de su ciudad, el centro de su pueblo. La Misa Flamenca, la esencia fuengiroleña por excelencia, comienza. El párroco del Rosario da la entrada. Estuvo acompañado por el vicario parroquial, el párroco de Los Boliches y Arcipreste de Fuengirola-Torremolinos, el párroco del Parque y el de Las Lagunas, además del cuerpo de acólitos. La celebración eucarística alcanzó la hora y cuarto de duración. Las banderolas azules y blancas, el tejado rosarista de la plaza, proporcionaba sombra y apaciguaba el calor de la jornada.

La Virgen en los momentos previos al inicio de la procesión
La Virgen en los momentos previos al inicio de la procesión

Transcurrida la Misa Flamenca, en cuya conclusión se recordó a don José Moreno Jaime dada la apertura de su beatificación, la mañana prosiguió con la procesión triunfal de la Santísima Virgen por las calles de Fuengirola. El cortejo se ponía en marcha. La Asociación Musical Andalucía se encargaba de anunciar con su música la llegada de la comitiva, que recuperaba en la cabeza a los caballistas portando banderas, precediendo a dicha banda y a la cruz parroquial. Alrededor de media hora tardaba en pasar la comitiva, que como cada año se componía de representaciones de grupos parroquiales y todas las cofradías locales, además de la Vera-Cruz de Loja, que año tras año acompaña a nuestra patrona en su festividad, la corporación municipal, la policía local y la guardia civil; el banderín mariano, el sacramental, el de la coronación, la bandera vaticana, los misterios gloriosos, las mujeres vestidas con mantilla blanca, la representación de la junta de gobierno de la hermandad y el cuerpo de acólitos y ciriales. Todo ello daba paso al trono de la Santísima Virgen, cuyos primeros toques de campana en su procesión les fueron cedidos a Lázaro Ruiz, feligrés de la Parroquia del Rosario, devoto de su patrona y capataz del Cristo de la Expiración. El honor de tomar el martillo lo tendrían, a lo largo del recorrido, varias personas más.

 

Suena el himno nacional tras los toques y el trono echa a andar a los sones de la Banda Municipal de Música de Fuengirola. Echo que parecía que no volvería a repetirse, pero llegó. Fuengirola te Coronada fue la primera marcha en sonar de la mando de la formación, que dio lo mejor de si, pero enmarcado en su estilo habitual. Sin duda, las posteriores tertulias cofrades se centraron en el conjunto trono-banda, que hizo pasar desapercibido entre las conversaciones la recuperación del fajín en la cintura de la Virgen.

 

La Virgen paseó por el centro de Fuengirola durante algo más de dos horas, con un buen número de promesas tras sus espaldas, pero con poco calor del público, que parecía marchitado. Se animó algo más en la segunda mitad de la procesión, en la que se sucedieron mayormente las petaladas desde la calle Marconi en adelante. Principalmente en calle España, donde, a la altura de la plaza, tuvieron lugar las de mayor magnitud. Algunas personas, incluso, siguen esperando la que realizaba Incienso & Romero. La presencia de caballos y caballistas también fue baja a pesar de encontrarnos en fin de semana. Abarrotado estuvo el encierro de la Virgen, a las 14:00h, que, como tradición predecida, ocurrió bajo los sones de Encarnación Coronada, en la que la banda y todos los presentes se unen para cantar el Ave María antes de que la Patrona y Alcaldesa Perpetua de Fuengirola quede en su casa otra vez recogida.

 

Informa: Javier Sedeño Ríos


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Comentarios: 1
  • #1

    Luis Gómez (martes, 10 octubre 2017 10:58)

    Pues me desplacé desde Málaga debido a la buena fama que en los últimos años tenía esta procesión y la realidad es que nos volvimos decepcionados, el orden de procesión excesivamente lento para el cortejo tan reducido, las bandas que acompañaban muy flojas y con un repertorio que no pudo ser escogido peor para un día de Gloria.

    Por destacar algo es cierto que el trono iba bien, algún capataz desentonaba, pero se veía que los hombres de trono iban a lo suyo y que es un trono ligero. No me los quiero imaginar en un trono de mayores dimensiones y con los hombres de trono sufriendo por el peso. Lástima que siendo sábado no hubiesen apostado por una de las grandes bandas del panorama musical cofrade.

    No se si esto lo leerá alguien, pero creo que la Junta de Gobierno de la Hermandad debería recapacitar mucho sobre si esta es la forma de procesionar a una Patrona y más siendo una Virgen Coronada.

    Honestamente, habíamos visto vídeos de años anteriores y la recuerdo en directo de algún año anterior y nos volvimos desencantados, menos mal que después hay en Fuengirola una Feria como ninguna y eso alegra los sinsabores cofradieros : ).