La crónica cofrade fuengiroleña del 2017

El 2017 llega a su fin. Atrás quedan 365 días con un notable contenido cofrade. Os dejamos la crónica-anuario con la que resumimos el año en nuestras cofradías.


Otro año que se va. Estamos apunto de dar la bienvenida al 2018 con miras a otra Cuaresma que pronto llegará. Pero, antes de que el 2017 nos deje del todo, hacemos memoria y vagamos por lo más destacado que nos ha dejado el anuario cofrade fuengiroleño.

 

Tras el fin de las fiestas, enero nos traía una noticia que marcaba un punto y aparte en la Cofradía del Yacente, en la que se convocaban elecciones tras el periodo de rectora. Federico Rodríguez-Buzón salió elegido Hermano Mayor tras el cabildo electoral dessarrollado el 14 de febrero. Enero discurrió tranquilo, uniendo a las hermandades rocieras de Chiclana y Fuengirola en convivencia y finalizando con la entrega de productos de primera necesidad a las Hermanitas de los Pobres de Málaga por parte de Cáritas de San José.

 

En febrero hubo varias citas organizadas por las cofradías y parroquias. La Candelaria inició la agenda del mes, que prosiguió con la presentación del cartel de Semana Santa, la más tardía en cuanto a fecha en los últimos años. Una pintura de Francisco Rodríguez sobre el Yacente de la Paz y la Unidad protagonizó dicho cartel.

 

La Cuaresma llegó en marzo con la festividad del Medinaceli, durante la que también tuvo lugar el Vía-Crucis oficial presidido por el Cristo de la Expiración. La lluvia no le impidió su salida del templo más antiguo de la ciudad, celebrándose el acto en el interior del mismo. Aquel fin de semana nos dejó "con el corazón en el varal", gracias a la mesa redonda organizada por la Hermandad del Cautivo, y nos trajo el primero de los carteles de las cuatro cofradías de penitencia, el de Pasión, que también celebró su tercera exaltación, corriendo a cargo de su hermandad hermana del Rocío. Hermandad, precisamente, que antes de que acabara este mes nombró a la Policia Local como Hermana Honoraria.

Capataces y mayordomos en la mesa redonda del Cautivo
Capataces y mayordomos en la mesa redonda del Cautivo

Deshojando los días en el calendario, la cuenta atrás a la Semana Santa proseguía con las presentaciones de carteles en las cofradías y actos cuaresmales en las parroquias. El Boquetillo, por ejemplo, volvía a ver al Medinaceli en la calle con el rezo del Vía-Crucis. Además, se iban descubriendo estrenos que no llegarían hasta la semana de pasión, como la nueva marcha para la Esperanza, el nuevo palio y manto de la dolorosa bolichera o las nuevas vestimentas para el Cautivo y la Pollinica. De cara a las procesiones de abril también se daban a conocer los horarios. El único cambio sucedería en la jornada del Viernes Santo, la más complicada desde hace años, con el adelanto de la salida del Yacente. Pero antes de que tuvieran lugar las diferentes jornadas procesionistas, Antonio Blanco deleitó a los cofrades con el pregón oficial, previo al inicio de los traslados.

 

El Domingo de Ramos lució con una personalidad propia asentada. El conjunto estético fue completado con el estreno de las túnicas de los portadores de la Pollinica y, por vez primera tras la imagen, escuchábamos la marcha Jerusalén, ¡Ya viene tu Rey!. El Martes Santo volvía a ser el turno de los más pequeños, que ponían en la calle a los titulares de la Asociación Amigos de la Semana Santa con estrenos en la sección de la Virgen. Era el antecedente del resto de procesiones que estaban por venir. El miércoles, el morado volvió a Los Boliches. La dolorosa del Cautivo recuperó su color original en su estación de penitencia, que rozó las dos de la madrugada con su encierro. Pasión y Fusionada acapararon un Jueves Santo sofocante donde se recordaba el cincuenta aniversario de la fundación de Los Comerciantes. La Agrupación Musical Santa Cruz de Osuna debutaba en Fuengirola tras el Cristo de la Columna, mientras que Los Remedios de Estepona marchaba por última vez tras Jesús de Pasión. La jornada del Viernes Santo se presentaba madrugadora. La Guardia Civil efectuó guardia de honor al Cristo de la Expiración, quien se cruzarían a la noche con la Virgen del Amor y Soledad en la Avenida Condes de San Isidro, convirtiéndose en uno de los momentos destacados de la Semana Santa 2017. Esta, fue cerrada por Jesús Resucitado el Domingo de Pascua, contando con un nutrido cortejo procesional.

El Cristo de la Expiración y la Virgen del Amor en el cruce
El Cristo de la Expiración y la Virgen del Amor en el cruce

Con el Resucitado llegaba la gloria. El Rocío no tardó en manifestarse. En el Palacio de la Paz tuvo lugar la presentación del disco conmemorativo del treinta aniversario de la hermandad, la cual presentó este año dos carteles. El habitual de romería y el del cruce por Coria. También llegó mayo con sus cruces y la noticia de que la Virgen del Amor y Soledad irá a Sevilla para la exposición de Duarte. Don Rafael Vázquez pregonó a los rocieros que pronto partirían a la aldea, mientras la Virgen del Rosario despedía mayo con su salida de la aurora.

 

Pentecostés, metido en junio, nos dejó emotivos momentos en El Rocío, mientras el Carmen ya se iba preparando de cara a su festividad con el rosario que protagoniza en esta época la patrona bolichera. Todavía tenía que pasar el Corpus, con un histórico traslado del Carmen y Los Dolores en Los Boliches al único altar montado para la ocasión. Además de la noticia que causó este hecho, otros acontecimientos irían anunciándose posteriormente, como la designación de Francisco Ruiz como nuevo Mayordomo del Rosario o el cambio de estilo musical en Pasión, que ficha a las cornetas malagueñas de la Victoria para el año que viene. 

 

El Carmen estaba cada vez más cerca con nuevos aportes musicales. Tanto en Los Boliches como en El Parque se estrenaban marchas. Entre medias, quedaba bendecida la nueva escultura carmelita del paseo marítimo, colmada de polémica. Otro gran estreno vendría días después, el del nuevo estandarte del Carmen de Los Boliches, presentado el primer día de novena, previa al 16 de julio, que sube como la espuma y concentra a miles de personas para acompañar a la Reina de los Mares. El séptimo mes del año acabó con la renovación de Gómez Montosa como Hermano Mayor del Rocío, hermandad que asumiría el título de Real semanas más tarde.

 

Aunque no cesó la actividad en las hermandades y parroquias, agosto vino tranquilo. La Virgen del Mar protagonizó la única procesión del mes más veraniego, dando paso a septiembre, que calienta motores de cara a las fiestas patronales. Precisamente, Belén Corpas se encargó del pregón mariano dedicado a la Virgen del Rosario. El Rocío volvía a resonar en estas fechas, puesto que tenía lugar la última peregrinación a la Ermita de Almonte con el antiguo Simpecado. El Rosario también traía rompedoras noticias bajo el brazo. Tras las votaciones sobre la ubicación de la romería, que conseguía remontar por muy poco, de nuevo se celebró en El Esparragal. Pero lo que de verdad se convirtió en el colmo de cara al 7 de octubre fue la decisión de la hermandad rosarista de recolocar a la banda municipal tras el trono de la Virgen. A pesar de ello, el coro rociero pegó fuerte y dejó más de un llanto de emoción con su Rosario de Amor en el arranque de la Misa Flamenca.

Última visita del antiguo Simpecado a la Patrona de Almonte
Última visita del antiguo Simpecado a la Patrona de Almonte

La feria de octubre iba despidiéndose mientras la patrona regresaba al culto tras labores de conservación preventiva. No pasaron ni tres días tras las fiestas cuando otro gran evento se daba cita en el calendario cofrade fuengiroleño. La iglesia de San José amanecía el día 15 del décimo mes del año con el nuevo Simpecado de la Hermandad del Rocío en el altar, preparado para su bendición. Acto, al que asistió el Obispo de Málaga, con el que se cerraba el treinta aniversario. Después de que la magnífica obra quedara ya colocada en su capilla, a la Parroquia del Parque llegaba San Juan Evangelista. La feligresía del Carmen recibió esta nueva talla de la imaginería que completa desde entonces el misterio del Calvario junto al Cristo de la Caridad.

 

Poco a poco, el año iba acabando. A menos de un mes para despedirlo, la Cofradía del Cautivo también cerraba su treinta aniversario, aparte de con la exposición celebrada previamente en septiembre, con una Eucaristía rememorando aquel día en el que Jesús Cautivo llegaba a Los Boliches. Durante la misma jornada se celebró el rosario de Adviento, y la Virgen de la Salud lucía ya en su templo tras la intervención acometida. La Esperanza protagonizó el último besamanos de la temporada, mientras los villancicos ya sonaban a la par que los polvorones y mantecados iban invadiendo las mesas. Así es, así fue. Adiós 2017.

Informa: Javier Sedeño Ríos


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