La túnica de Jesús Cautivo se tiñó morada en la noche del Vía-Crucis

Sin potencias, estrenando escapulario y con su tradicional vestimenta de Cuaresma, el Cautivo nos regaló un Vía-Crucis que sale ganando.


Jesús Cautivo nos regala una noche de Cuaresma perfecta para la reflexión, para interiorizar nuestras oraciones a la vez que se alza la voz para difundirlas. En el primero de los viernes (ya sólo quedan cinco más), el Vía-Crucis oficial que presidió el Señor de la túnica blanca, que durante cuarenta días se tiñe de morada, el modelo de esta salida anual salió ganando.

 

Es difícil, no sólo en nuestra ciudad, que un culto externo como éste tenga igual o mayor respuesta en lo que a participantes se refiere que una procesión, propiamente dicha (y si suena una banda, seguro que la respuesta acrecienta), pero, a veces, sea la devoción por la imagen, sea el tirón popular, sea las raíces cofrades de un barrio, sea lo que fuere, funciona, y Jesús, cautivo por las calles del Vía-Crucis, siente el calor de cada cirio en mano.

 

Entre las filas, hermanos de todas las hermandades: Carmen, Cautivo, Fusionada, Pasión, Rocío, Rosario y Yacente. Los hermanos mayores conformaban dos filas en esta cita que reivindica la Agrupación de Cofradías de Fuengirola. Tanto el Consiliario de Hermandades, don Carlos Acosta, como el Arcipreste de Fuengirola-Torremolinos, don Manuel Jiménez, fueron fieles seguidores de Jesús, tras la cola de su túnica, alrededor de la muchedumbre, donde también se dejaron ver varios miembros de la Corporación Municipal, acompañando a la treintañera talla cristífera nacida de las manos del imaginero Juan Manuel Miñarro.

 

Precisamente, las connotaciones del trigésimo aniversario aún están presentes. El Señor salió, por primera vez para este acto, sin potencias. También por primera vez lució su nuevo juego de escapulario de capilla, diseñado y ejecutado por María del Carmen Jiménez, que se le fue impuesto y bendecido el Miércoles de Ceniza. Procesionó sobre las andas de traslado del Nazareno de Pasión, escoltadas por los turiferarios y dirigidas por Antonio Vega y Félix García. En torno a una hora y cuarto estuvo Nuestro Padre Jesús Cautivo recorriendo calles con un encanto propio del que reluce Los Boliches, preparándonos para la Semana Santa que se avecina. 

Informa: Javier Sedeño Ríos


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Comentarios: 1
  • #1

    Bolichera (lunes, 19 febrero 2018 17:14)

    Muy bonita y cariñosa crónica