Crítico y valiente pregón de Rosa Loza a la Semana Santa de Fuengirola

Rosa Loza ha sido clara y directa en un pregón muy crítico y con abundantes reflexiones sobre los cofrades y la formación cristiana.


El pregón sincero: Antonio Blanco. El pregón valiente: Rosa Loza. Poco menos de un año distan entre ambos pregones. Ambos se suceden, uno tras el otro, y asumen personales características resumidas en una sola palabra, respectivamente.

 

"Muchos piensan que no merezco este honor porque soy del círculo del presidente". Loza ha sido clara, directa, y no ha dudado ni un segundo en decir lo que piensa. Los primeros minutos del pregón han sido los más críticos, y la propia crítica ha sido el punto de mira. "¿Por qué criticamos tanto la labor de aquellas personas que dedican su tiempo a ponerse de acuerdo, que no es nada fácil en estos tiempos de egoísmo y egocentrismo, e intentar aunar opiniones, y que todos los hermanos de las cofradías seamos una sola y única comunidad cristiana?", se preguntaba la pregonera, y proseguía con una reflexión personal con la que piensa que "podíamos intentar dejar de mirarnos el ombligo, dejar de ver el defecto de cada persona y ver lo que realmente hace bien y qué don aporta a la comunidad. Dejar nuestros pensamientos individuales, nuestro orgullo, nuestras ganas de protagonismo y poner todo nuestro esfuerzo para el trabajo común". Duro, sí, pero valiente, guste mas o guste menos.

 

Ha defendido el papel de la agrupación de cofradías preguntándose "¿qué hacemos todos por la agrupación?" y, mismamente, le ha pedido, tanto a dicha agrupación como a los sacerdotes y los que forman las juntas de gobierno de las hermandades, que se le abra las puertas a los jóvenes a través de la formación cristiana y no con un cargo. La liturgia ha seguido siendo plato fuerte del discurso que ha rozado los sesenta minutos de duración.

 

"La Semana Santa no es figurar con una medalla al cuello. Es trabajar por y para el hermano", "La Semana Santa son los trescientos sesenta y cinco días del año", "¿Qué es la caridad? ¿Es dar un donativo cuantioso en un momento concreto por alguna necesidad? ¿O es amar al hermano, con sus defectos y virtudes?", "Estamos pendientes hasta el último momento de si podremos realizar nuestra salida procesional [...] por la falta de compromiso de la mayoría de nuestros hermanos" o "el sacerdote también se debe implicar, porque rebaño sin pastor se desperdiga", son sólo algunas de las muchas reflexiones que Loza ha querido dejar plasmadas en el trigésimo quinto pregón de la semana de pasión fuengiroleña.

 

Continuó reflexionando, día a día, entre domingo, el de Ramos, y domingo, de Resurrección, haciendo un recorrido por cada una de las jornadas procesionales de nuestra ciudad, invocando a cada uno de los titulares de las cofradías. Quizás, la parte del pregón más rutinaria, pero sin perder el corte propio que Loza le ha dado al pregón con todas y cada una de las cavilaciones oportunas. Incluso ha reivindicado el derecho a opinar y el deber de ser manso ante las adversidades, reflejándolo a través de la liturgia, evocando al beso de Judas y la reacción de Jesús. "Debemos respetar a los que tienen una vida, idea o pensamiento diferente al nuestro". "Tampoco debemos ser nosotros los que intentemos quedar por encima del otro, a costa de aplastar a los más débiles". Y de esta forma ha denunciado los ataques a los cristianos en oriente medio u otras situaciones tan crueles como el acoso escolar, aludiendo palabras del Papa Francisco. "¿Cuántas veces no hacemos lo mismo que Pilatos?, ¿Cuántas veces nos lavamos las manos en opiniones, situaciones, con las que o estamos de acuerdo, pero no somos capaces de alzar la voz y defenderlas?".

 

Alrededor de un escaso centenar de personas han acompañado a la pregonera en el acto que da el pistoletazo de salida a la Semana Santa, y que ha contado con las exquisitas notas musicales de la Banda Municipal de Música de Fuengirola, el debut de María del Carmen Pérez, Teniente Hermana Mayor del Carmen, como presentadora y la intervención del pregonero de 2017. No faltaron representación de todas las hermandades y los párrocos del centro, Los Boliches y El Boquetillo. El que no se ha querido perder el pregón es San Cayetano, que coincidiendo con su regreso lo ha presidido desde el altar mayor.

 

Informa: Javier Sedeño Ríos


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Comentarios: 1
  • #1

    Mateo Pérez Cruz (domingo, 18 marzo 2018)

    Yo no soy parte de los miembros cofrades, pero no serlo no me da derecho de criticar o lo que es peor, menospreciar a los cofrades o seguidores de esta antigua y sacrificada tradición, de organizar las procesiones y además, bastante más importante a mi entender, es la labor social y samaritana que realizan. No he oído aún que algo tan corriente como es la corrupción en otros sectores, haya hecho presencia en las cofradías (por lo menos en las de nuestro entorno).
    Cuando veo debajo de un varal de trono a estos sacrificados cofrades o "adictos" a la Semana Santa, se me pone los pelos como escarpias, pues a muchos de ellos, se les ve sudando a "chorros", pero en sus semblantes se les nota la alegría que tienen por la satisfacción de ser necesario para que todo salga lo mejor posible en la procesión.
    Repito, que sin ser un devoto fiel a las Semanas Santas, rindo homenaje a estos sacrificados hombres y mujeres, que sin ellos, sería imposible sacar los tronos a procesionar.
    Tengo tantos años, que recuerdo cuando casi se termina en nuestra ciudad la Semana Santa, por falta de personas que se interesara por esta tradición cristiana, pues había que pagarle a los "porteadores", para que pudieran llevar a hombro a nuestras santas imágenes. La comparación es muy grande, pues antes había que pagar y afortunadamente, hoy se pagaría, por ponerse debajo de un varal.