¿Qué pasará después?


Un abismo en un suspiro. Contradictorio, pero para el cofrade cierto. La Semana Santa se diluye veloz hasta que, cuando vuelves a poner los pies sobre la tierra, ya no sabes regresar a la rutina.

 

¿Qué hacía yo? ¿A qué hora me levanto? ¿Que ocurrirá ahora? ¿Qué pasará después? Las sensaciones que dejan esta bendita semana son apasionantes, nos elevan a un mundo paralelo donde todo puede con el cansancio de quien se sumerge en los preparativos de la salida mediante una junta de gobierno, en los matices de una banda como componente, en las cámaras que recogerán los momentos más emocionantes o en los espectadores que no perdonan ni un minuto de procesiones en la calle.

 

Ahora, comencemos a valorar, a hacer balance de lo vivido y tomar nota para que la próxima Semana Santa sea siempre mejor.

 

Escribir comentario

Comentarios: 0