La mañana del 7 de octubre resplandeció de nuevo en el pueblo de Fuengirola

Repleta la Misa Flamenca celebrada el domingo, día grande en Fuengirola. Miles de personas no quisieron dejar sola a la Virgen del Rosario tampoco en su procesión.


"El pueblo de Fuengirola unido por su patrona". Así fue, un año más. Lo retrató perfectamente el Coro Parroquial Virgen del Carmen y Santa Fe de Los Boliches, primeriza en la Misa Flamenca de Fuengirola, momento de partida de cada 7 de octubre fuengiroleño.

 

La Virgen, Madre del Rosario, salió de su parroquia a las diez en punto de la mañana. Un numeroso público presenció la salida del trono desde el interior del templo y su camino hacia su ubicación en el epicentro de la plaza para presidir la Eucaristía. Incluso a sones de sevillanas, el trono de la alcaldesa perpetua de la ciudad no dejó de mecerse con suma elegancia a hombros de un centenar de portadores, entre los que se va notando el relevo de generaciones.

 

La Misa Flamenca, que duró alrededor de una hora, también fue la primera para el nuevo párroco del centro, don Roberto Rojo, que fue acompañado por el párroco del parque, don Rafael Palacios, y el de Las Lagunas, José Mª Villalobos. Se ampliaron el número de sillas para los asistentes, que quedaron totalmente repletas, al igual que todo el contorno de la plaza. Sería síntoma de un domingo festivo, que permitió a muchas más personas bajar a ver a la Patrona de Fuengirola.

 

 

Al término de la Eucaristía, el Hermano Mayor de la Archicofradía del Rosario, Alfonso Gómez, tuvo unas palabras de despedida y agradecimiento tras sus ocho años de mandato. Seguidamente, fue poniéndose en marcha el cortejo procesional. El coro de Los Boliches continuó cantando mientras las representaciones de las cofradías fuengiroleñas, con sus guiones corporativos, comenzaban a colocarse.

 

Mientras la cabeza de procesión, escoltada por la policía a caballo y con la música de la Asociación Musical Andalucía, ya se encontraba en la carretera general, el nuevo cura párroco tenía en honor de dar los primeros toques de campana de la procesión, al igual que lo tendrían, a lo largo del recorrido, el nuevo Hermano Mayor de Pasión, Antonio Ramírez; el antiguo mayordomo del Rosario, Alonso Ferrera, o la actual secretaria de la archicofradía, Rosa Loza; entre otros. Comenzó entonces a sonar la Banda de Música de Los Moraos de Almogía, también estrenándose en este día grande que tiene la Villa Blanca. Un cambio musical que sirvió para recuperar un mayor engarce entre el trono, la banda y el ambiente festivo del día 7. Trono, además, que fue escoltado por miembros de la Guardia Civil y, como novedad, también del cuerpo de la Policía Nacional.

 

 

Así sucedió durante unas tres horas de recorrido, donde el fervor y el cariño que Fuengirola tiene a la Virgen del Rosario recuperó un resplandor que hace tan solo un año estaba carente. Las calles en donde el azul y blanco de las banderolas ondeaban rebosaban al paso de la procesión. Fue a partir de Marconi donde comenzaron las lluvias de pétalos, que se hizo aún más grande al paso por calle España.

 

La Patrona, Alcaldesa y Reina, siempre, de Fuengirola, volvió a su templo a las 14:30h, aguardando un nuevo 7 de octubre para ser siempre faro y guía de todo un pueblo.

 

Informa: Javier Sedeño Ríos


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